Nuevo Blog ENyD

Mostrando entradas con la etiqueta comunicación interna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comunicación interna. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de noviembre de 2013

¿QUIÉN ES UN LÍDER EFICAZ?


Alcanzar el éxito empresarial depende de una larga serie de factores. Compromiso y cualificación de los empleados, definición de una estrategia adecuada, calidad en el servicio…pero sin duda, uno de los más influyentes en el buen discurrir de toda iniciativa comercial es el desarrollo de un liderazgo efectivo. Ya es habitual asistir a conferencias sobre el management llenas a rebosar; cada vez más gurús predican los milagros del coaching. Pero, ¿existe una respuesta real a lo que es el liderazgo efectivo?

“El buen líder” no puede resumirse en una única frase esclarecedora, pero sí que existen una serie de pautas comunes que pueden ayudar. Los equipos laborales de hoy, son más dinámicos y auto-conscientes de sus capacidades, exigen cada vez más a sus superiores, cuya habilidad para solventar problemas es siempre puesta a prueba. Nada como una comunicación transparente y franca para que un empleado se sienta cómodo y partícipe en la empresa. El buen líder genera cultura empresarial, rompe los prejuicios y atiende las necesidades de sus trabajadores de manera honesta y humilde: se preocupa de la integración de todos y cada uno de los departamentos. Consecuencia directa de todo esto es el espíritu colaborativo. Saber disponer de una mente abierta favorece el debate, el diálogo abierto, siempre productivo para la empresa.

Los empleados son profesionales deseosos de aprender y aportar ideas, dichas circunstancias tienen que ser alentadas en su justa medida por el buen líder.

Como hemos visto, existen determinadas pautas emocionales y relacionales que ayudan a establecer un marco común entorno al liderazgo efectivo. Sin embargo, estilos del mismo hay tantos como directivos  hay en el mundo. Algunos teóricos, como Daniel Goleman, han desarrollado en su obra este apartado. En su libro “El líder resonante crea más”, el autor estadounidense distingue hasta 6 estilos de liderazgo diferentes, aunque aclara que sólo cuatro de ellos tienen un impacto directo en los resultados. Son:
  • Coercitivo: es el menos efectivo en muchas ocasiones. Se basa en el carácter tiránico del líder, que toma medidas basadas en su criterio personal, socavando el clima laboral y la flexibilidad. Los trabajadores no comparten una visión integral de la empresa, no se sienten partícipes y a menudo caen en el desánimo y la apatía. El estilo coercitivo de liderazgo produce un daño irreparable en las empresas, cuyos beneficios pueden caer como consecuencia del empeoramiento del compromiso de los profesionales.
  • Estilo orientativo: el más efectivo. Es un individuo visionario y motivador que sabe integrar a los empleados entorno a un único objetivo, del que se sienten partícipes y satisfechos. El estilo directivo proporciona cierta flexibilidad a los trabajadores, que pueden dar ideas y asumir riesgos.
  • Estilo afiliativo: es aquél en el que priman los individuos y sus emociones más que las tareas y los objetivos. Hay libertad para relacionarse y participar, el líder afiliativo establece restricciones, son expertos en motivación y maestros en la construcción de cultura empresarial y sentido de pertenencia a la misma.
  • Estilo democrático: aquí el líder escucha a los empleados, generando confianza, respeto y compromiso. Una de sus desventajas principales es la de promover reuniones interminables sin llegar nunca al consenso, lo que termina por confundir y desorientar a los trabajadores. Es un estilo vulnerable que tiende hacia la parálisis de los directivos, cuya mejor apuesta para solucionar los problemas es esperar a que surja la solución.
  • Estilo ejemplar: es el que se adscribe a aquellos líderes conscientes de su potencial, obsesionados con mejorar. Esta obsesión se extiende a sus empleados, a los que exige y persigue, con lo que su moral termina decayendo por no poder cumplir con los objetivos de excelencia. No hay flexibilidad, los trabajadores terminan por sentirse inútiles, pues es habitual que en este estilo, los líderes quieran hacer su trabajo y el de los demás.
  • Estilo formativo: se basa en el empeño del líder por formar a sus trabajadores. Creen que el fracaso a corto plazo lleva a un aprendizaje a largo plazo. Es el estilo menos frecuente, el tiempo es esencial para muchos directivos, y por ello prefieren no emplearlo en la enseñanza, y ello a pesar de que tras la primera sesión, no son necesarias más. Cabe añadir que este estilo, repercute muy positivamente en el clima laboral.
Esta diversidad demuestra que el liderazgo eficaz no es una ciencia exacta. El entorno laboral cambia constantemente, y por ende, también lo hacen las dinámicas en las empresas: el buen líder es un concepto que va adaptándose en base a sus empleados y la realidad empresarial.

Para ilustrar todo esto de una manera más gráfica, os ofrecemos esta infografía


lunes, 4 de noviembre de 2013

LA MEJOR CAMPAÑA DE COMUNICACIÓN ES AQUELLA QUE INVOLUCRA A TODO EL MUNDO

Siempre es más visible y se habla más de la comunicación externa, se habla de todas aquellas acciones que realizan las empresas para acercarse a lo públicos. Sin embargo, la comunicación interna es igual de esencial porque tus trabajadores son el alma del negocio. Su conocimiento es tu conocimiento, su imagen es tu imagen y su bienestar tu eficiencia.

El Observatorio de Comunicación Interna e Identidad Corporativa este año ha anunciado que la “Mejor Campaña de Comunicación Interna”  es la que ha llevado a cabo el banco ING Direct. La compañía ha obtenido esta posición en los V Premios a las Mejores Prácticas en Comunicación Interna.

 Esta entidad bancaria decidió aunar a sus trabajadores mediante una propuesta llamada “Genios del Ahorro”. La empresa pidió a sus trabajadores que pensaran de manera voluntaria formas de ahorro para ayudar a sus clientes en la gestión de sus finanzas. Animaban a los empleados tanto desde carteles en la oficina como desde el online donde había una plataforma donde colgar las ideas y votarlas. 

-Entre los resultados que destaca la compañía están:
  • 80 ideas.
  • 1.672 visitas , la idea más visitada: 252 visitas.
  • Del 45% de visitantes únicos al mes, a un 75%.
  • Las ideas recibieron un total de 674 valoraciones.
  • Externa: Web Genios del Ahorro registró 3.483 ideas y más de 100.000 usuarios únicos.
  • Amplia repercusión en medios.
Ellos se basaron en una estrategia de crowdsourcing. Esta técnica consiste en externalizar una tarea para compartirla con todo el mundo y así poderla resolver antes. Por ejemplo: tengo un producto que quiero vender y tengo que encontrar la idea para un anuncio, pues con el crowdsourcing se propondría a todos los miembros de la empresa, o incluso al público, que te ayuden a encontrarla. Se basa en la inteligencia colectiva, varias mentes son más eficientes que una.

Con ella y en el caso de ING Direct se consigue crear comunidad al reunirlos a todos bajo un nombre común, que en este caso era “genios del ahorro”. Además el trabajador se siente involucrado, se le está pidiendo opinión. Y por encima de todo ya no es ayudar solo a la empresa si no a las personas. Realmente se siente que se está aportando a la sociedad, están creando algo de valor. 

Por estas razones, a parte de una actuación eficaz y efectiva que ha obtenido bastante repercusión tanto entre los empleados y los trabajadores, ha recibido el premio a “Mejor Campaña de Comunicación Interna”

martes, 15 de octubre de 2013

EMPLOYER BRANDING. EL EMPLEADO TAMBIÉN CUENTA

Un objetivo esencial de toda empresa es comunicarse con el exterior: posicionarse, ganar en visibilidad y darse a conocer al cliente resultan factores imprescindibles para alcanzar el éxito. Sin embargo, resulta igual de importante comunicarse también hacia el interior: los empleados también deben ser objetivos para las marcas.

Diseñar una política de comunicación corporativa interna es ineludible para cualquier firma comercial. Saber qué necesitan los empleados y cómo satisfacerles es responsabilidad directa de la empresa. El personal es “un embajador de marca”, se ha convertido en un activo y actúa de nexo con el público transmitiendo los valores de la misma, asunto de vigencia indudable hoy en día, sobre todo a raíz del impacto generado por las redes sociales. Es el fenómeno conocido como Employer Branding. Conocer su puesto y finalidad, resulta clave para los empleados en el buen desempeño de su trabajo, pero no lo es todo: la motivación o el respeto hacia su desempeño laboral también es esencial. Algunas firmas han convertido estas políticas en el eje de su estrategia comercial, a través de tácticas basadas en lo emotivo, en el lado humano.

Hablamos por tanto de unos beneficios corporativos intangibles, no sólo de índole económica. La reputación de una empresa repercute directamente sobre sus resultados; una comunicación interna errónea, dispersa y confunde a los consumidores. Fomentar una buena imagen de marca resulta entonces obligatorio, convierte a la empresa en un lugar atractivo, lo que resulta beneficioso para todas las partes.

Todo esto, que parece tan obvio, no lo es tanto en el ámbito de los negocios: según un estudio de Saratoga Institute, el 88% de trabajadores abandonan las empresas por razones que nada tienen que ver con el salario, mientras que el 89% de empleadores está firmemente convencido de que es así.  La brecha entre la realidad de unos y otros sólo puede provocar consecuencias negativas: son notorios los casos que abundan en la Web de empleados denunciando sus condiciones laborales, lo que termina repercutiendo negativamente sobre la imagen de la empresa.

Los empleadores deberían por tanto, ser más conscientes de lo que los trabajadores demandan. Sin su satisfacción, la consecución del éxito parece un objetivo difícilmente alcanzable.


 Fuente: Saratoga Institute.